
"Entonces era yo, volando, desprovisto de plumas, buscándome en el reflejo, ese reflejo que la luz de exterior sólo permitía de manera aleatoria e intermitente, a expensas de la hora y el clima allá afuera. Volaba y me veía volar, como algunos pájaros justo antes de estrellarse en los ventanles muy limpios."
Leonardo Teja
Un hombre en medio del naufragio decide aprender a nadar. Está a punto de quedarse parcialmente huérfano, dado que su padre ha decidido morir, y los cimientos de su relación sentimental empiezan a resquebrajarse. Como trabaja en una empresa dedicada al alternativismo, sabe bien que siempre hay varios caminos por delante, y que cualquier elección puede —o no— alterar el desenlace. Tal vez por eso, y abrazando lo improbable, decide embarcarse en Estetitanic: un barco que no es barco, que no zarpa ni naufraga, y donde todo —personajes, escenas, climas— parece surgir de un cruce entre David Lynch, Lewis Carroll, Mario Levrero, Marosa di Giorgio, Shirley Jackson y Yorgos Lanthimos. En esa suerte de terapia colectiva para vínculos en riesgo, rodeado de personajes y circunstancias tan alucinantes como oníricas, nuestro protagonista deberá elegir entre tomar clases de natación en literales y enormes albercas o ahogarse en las metafóricas aguas de su vida. Una novela sobre la pérdida y el duelo, donde las realidades se reflejan en cristales absurdos y las alternativas nos deslizan hacia el más nítido de los surrealismos.
Si con su primera novela, Esta noche, el Gran Terremoto, Teja exploró el fenómeno de esperar y anticipar la catástrofe, en Lecciones de nado para naufragios recurrentes, examina el momento preciso del colapso en el momento exacto de su devenir.
Leonardo Teja (Ciudad de México, 1988) es narrador. Escribió la novela Esta noche, el Gran Terremoto y ha sido becario de la Fundación para las LetrasMexicanas y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Estudió LetrasHispánicas en la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa y una maestría en Estudios del Discurso en la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona.
Teja ha urdido un artefacto que, con una prosa capaz de producir todo tipo de matices, reproduce una forma de sentir: la urgencia ante la catástrofe.
Revista La Tempestad, acerca de la primera novela del autor, Esta noche el GranTerremoto.